domingo, 25 de marzo de 2012

EL DESALOJO DEL TRABAJO SOCIAL EN EL MODELO NEOLIBERAL CHILENO


Nombre                     : Lucía Piccolis Díaz
Título del trabajo         : El desalojo del Trabajo Social en el modelo        neoliberal en chileno     
Eje temático               : Formación e identidad profesional y ética
Modalidad                  : Mesa de trabajo
Institución                  : Universidad del Mar
Procedencia                : Chile
         EL DESALOJO DEL TRABAJO SOCIAL EN EL MODELO NEOLIBERAL CHILENO
                                      Desalojo, acción autorizada legalmente realizada por los medios de seguridad públicos del país en que se realiza; esto es lo que se le ha hecho al Trabajo social en el marco del modelo neoliberal en Chile.

  1. Gobierno militar en Chile

Son numerosos los cambios que se producen en el país a partir del golpe de estado de septiembre ‘73. Sin duda, la violación a los derechos humanos, es lo más conocido por el mundo entero, pero no lo único.

Junto con la instalación del régimen de facto, en el Chile de 1973, se cierran, en prácticamente todas las universidades de la época, las carreras de Trabajo Social, Sociología y Antropología. Esto por considerarlas altamente politizadas. Es así como algunos referentes académicos partidarios del régimen militar señalaron que el problema con estas disciplinas era cuando éstas se tornaban insolentes, es decir, cuando adoptaban una postura crítica.  A los cuadros académicos y estudiantiles de estas carreras  se les consideraba como agitadores políticos y defensores de “la cuestión social” y en consecuencia, contrarios a los intereses del régimen militar.

  1. El modelo neoliberal

El modelo neoliberal en Chile, llegó de la mano de un grupo de economistas denominados “los Chicago boys”, en alusión a la Universidad donde obtuvieron sus maestrías y doctorados. Con el beneplácito del gobierno  militar, las ideas y acciones no se dejaron esperar, así el escenario propicio para entronizar las ideas del neoliberalismo, fue precisamente el período correspondiente a la dictadura militar. Sin embargo, muchos países de América Latina que adoptaron la ideología neoliberal, posteriormente terminaron por aceptar sus falencias y desistieron a tiempo de llevar a cabalidad las políticas de éste,  implementando sólo algunas de sus directrices.

Las circunstancias y condiciones políticas del país propiciaron no sólo la mantención del modelo, sino que además permitieron su profundización, haciendo partícipes  involuntarios de ello, a los habitantes de la nación. Producto de esta situación, se puede afirmar que Chile, dentro del concierto latinoamericano, detenta el título de ser  el país más radicalizado, en lo que al  modelo neoliberal se refiere. 

En este escenario, la pérdida del poder del Estado para dar cumplimiento a los objetivos de carácter social que le competen, fueron “olvidados” o pospuestos indefinidamente  ya que el nuevo sistema económico no los considera, debido a que no están contemplados dentro de su política.

En este contexto, el  modelo económico, asume el control sobre las estructuras que se articulan para elevar el crecimiento económico fundado en la libertad, exhortando al individuo como actor principal en la producción de bienes y servicios, desvalorizando el sistema tradicional de planificación del gobierno y las tradicionales políticas públicas orientadas al logro del bienestar social, en las que el Trabajo Social se erigía como el protagonista por antonomasia en materia profesional, no en vano el rol más reconocido en la profesión ha sido precisamente, el de Implementador de Políticas Sociales.
Los cambios propuestos, instaron al sector privado a producir, otorgándole toda clase de beneficios. La participación de los actores  públicos se fue desperfilando poco a poco, sin embargo el auge de la nueva economía, prometía resolver las problemáticas sociales no resueltas en gobiernos anteriores y además corregir las desviaciones que se pudieran originar producto de la implementación del nuevo modelo de desarrollo.
En este sentido el Estado se constituyó como un ente pasivo, dónde su función se redujo gradualmente, dando paso al mercado para  regular la actividad de casi todas las áreas de la vida nacional. Esto llevó a la competencia desmedida entre las empresas.
Consecuentemente con su concepción, el sistema neoliberal no hace más que reforzar el rol del Estado como un mero espectador, manteniendo fielmente la idea de que el mercado es el promotor exclusivo del crecimiento económico y como consecuencia, del desarrollo social.
No existe, hoy en día, un cuestionamiento económico a este contexto básico de reformas estructurales, que en cifras da cuenta de un efectivo desarrollo económico en el país.  Pero hay críticas de diversa índole respecto de las consecuencias sociales generadas por este modelo. 
Examinemos los efectos distributivos de una economía de mercado.  Para este propósito es conveniente definir la pobreza y distribución del ingreso.

La pobreza es un concepto absoluto[1], una familia es considerada pobre cuando no alcanza a satisfacer necesidades básicas.  Para la operacionalización  de este concepto, se ha definido una canasta básica de bienes y servicios que se ha valorado monetariamente.  Esto define la "línea de la pobreza".  Las familias que tienen un ingreso inferior a esta "línea de pobreza" se consideran pobres.

Por otra parte, la distribución del ingreso es un concepto relativo; está orientado a examinar el nivel de desigualdad de ingresos, o diferencia de ingresos existentes en la sociedad.

Chile es uno de los países que presenta una de las peores y  mayores desigualdades  de ingresos en comparación  con  América Latina e incluso el mundo. No obstante, aunque resulte paradojal afirmarlo, durante la última década, el "modelo chileno" ha sido considerado como un ejemplo a emular  por los países en desarrollo, particularmente, por los países latinoamericanos

Las cifras que dan cuenta de la distribución del ingreso en Chile demuestran que ésta es reconocidamente mala. Al observar la distribución del ingreso de 65 países en desarrollo, Chile ocupa el séptimo lugar de los países con peor distribución del ingreso; en América Latina, sólo Brasil nos supera.  Chile tiene una distribución del ingreso similar a la de Guatemala, Kenia y Sudáfrica  (Banco Mundial, 1996).

Debemos considerar además del aspecto cuantitativo de la distribución del ingreso, la gran relevancia que tiene el aspecto cualitativo.  Las enormes diferencias de calidad en  salud, educación, vivienda, justicia y previsión social contribuyen a la percepción global de existencia de un aumento en las desigualdades sociales. En el caso chileno, un niño que ingresa a un colegio público o a uno privado, obtiene una calidad de educación muy diferente, de esto dan cuenta los procesos evaluativos a que están sometidos los estudiantes y establecimientos educacionales anualmente, como el Sistema de Medición de la Calidad de la Educación (SIMCE) para enseñanza básica y la Prueba de Selección Universitaria (PSU) para enseñanza media.

Una familia chilena está dispuesta a gastar 5 a 6 veces más en educación y en salud, en vez de utilizar los servicios proporcionados gratuitamente por el sector público porque, obviamente, cuando se puede, se “invierte” en calidad.

La focalización constituye una propuesta  a incrementar la eficiencia del Estado en la solución de los problemas sociales. Se requiere claridad respecto del grupo objetivo y cómo llegar a éste.  Esto permitiría eliminar los desvíos hacia  otros grupos. 

Para aplicar políticas de focalización, los grupos objetivos tienen que tener una caracterización simple,  como adultos mayores pobres (mayores de 65 años y con pensiones mínimas legales vigentes o menos), niños desnutridos, víctimas de VIF, etc. 

El Estado chileno, ha generado una frágil red social para atender la legítima demanda de la población más pobre en relación con el aumento del bienestar social, sustituyendo su función de productor de bienes públicos para el bienestar social por la función de regulador; como ha sucedido en el caso de la educación, con la presencia de colegios y universidades privadas o a través de seguros obligatorios para cubrir contingencias sociales como la invalidez, muerte o vejez, la que se hace mediante la cotización obligatoria en entes privados creados especialmente para ello como las AFP (Administradoras de Fondos Previsionales), en los cuales el trabajador no tiene ninguna participación, como no sea la de cotizar mensualmente.

Lo paradójico de este sistema, radica en que las personas más pobres y de alto riesgo son las que están económicamente menos capacitadas para financiar dichos seguros.

En todo este parafernálico sistema, en la década del 80, se vuelven a abrir las escuelas de Trabajo Social, esta vez al amparo de la nueva Ley LOCE (Ley Orgánica constitucional de Educación), la misma que permite la creación de universidades, institutos profesionales y  colegios privados. A partir de su promulgación, el mercado se inunda con instituciones de educación superior, las que a su vez, ofrecen carreras profesionales con bajo costo de operación, las que se conocen como carreras de “pizarrón y tiza”, ya que no requieren de mayor inversión en sus aulas para formar profesionales. Se produce un “boom” de ofertas en carreras como Psicología, Derecho, Ingeniería Comercial, Periodismo y Trabajo Social,  entre otras.


Como era de esperarse, los profesionales egresados superan con creces, la demanda que de ellos tiene el mercado. La situación se hace insostenible, en tanto existe un Estado reducido en sus funciones al mínimo histórico que, si bien genera políticas públicas, no crea las estructuras para implementarlas. Así,  se da comienzo a la ejecución de planes, programas y proyectos, vía licitación, es decir se ofrecen a las incipientes mini empresas, conformadas por profesionales asociados para estos efectos, los servicios que, tradicionalmente, estuvieron en manos de organismos estatales para que ejecuten, con eficiencia y eficacia, servicios solicitados por la comunidad, al más bajo costo.   Ahora el rol del estado se limita a ofrecer subsidios y designar a los entes fiscalizadores.

3.      El desalojo del trabajo Social

El Modelo neoliberal, rediseña la participación de los Trabajadores Sociales en el escenario de las políticas públicas.

El Estado mantiene una porción de Trabajadores Sociales como trabajadores a su cargo y gran parte de ellos con contrato a plazo fijo  y a honorarios. Esta situación se ve agravada por la politización que se hace de estos trabajadores, en tanto cada municipio y sus respectivas corporaciones[2] contratan personal que sea proclive al Alcalde de turno. Lo mismo ocurre con las direcciones regionales de cada ministerio o servicio público.

En este contexto, el Trabajo Social ha sido “desalojado”  del ámbito en donde se desempeñó desde su creación como profesión, es decir, desde el Estado y al servicio del bienestar de la población, para transformarse en un empresario que debe desenvolverse en un medio altamente inestable, el que dependerá de si gana o pierde una licitación para implementar servicios sociales.  A esto debemos sumar el hecho que al no existir dependencia de un empleador, sea el propio trabajador el que tenga que generar los recursos para obtener prestaciones de la seguridad social.

Un ejemplo concreto de este fenómeno, lo constituye la atención a niños/as víctimas de abuso (en cualquiera de sus formas). El Estado genera una política social de prevención, una de protección y otra de rehabilitación. Todas ellas se licitarán por separado, se les asignará un presupuesto y las ejecutarán entidades privadas que consideren atractivos los recursos financieros disponibles para su ejecución,  y serán fiscalizadas por un organismo estatal. A todas luces, estos procedimientos generan gran descoordinación y, en muchos casos, duplicidad de intervenciones, por tanto si lo que se pretende es ahorrar recursos, esto no se logra.

Desalojados del rol tradicional, de los espacios históricos de desempeño profesional y de la estabilidad laboral, los Trabajadores Sociales se ven obligados a “reformatearse” constantemente. Dicho esto, nos enfrentamos al rediseño  profesional, dónde éstos, ahora  deben tener un nuevo perfil porque, en este nuevo escenario, se requiere: i) dominar el arte de competir, de proveerse de los contactos necesarios para no romper la cadena de postulaciones a nuevos proyectos que le permitan seguir insertos en el mundo laboral; ii) lidiar con funcionarios estatales que aún sin tener las competencias técnicas, están autorizados para tomar decisiones que en el pasado eran de completa competencia del Trabajo Social. Iii) también,  desarrollar la capacidad, destreza y habilidad de conseguir “padrinos” que avalen su capacidad profesional ante las organizaciones que ofertan los proyectos a ser licitados. Aunque pueda aparecer como disonante, es la habilidad de moverse entre lo legal y lo corrupto del sistema.

Lo anterior, atenta contra la especialización profesional, convierte al Trabajador Social en  un trabajador polifuncional, asunto que no se conjuga con dar servicios sociales de calidad que debe entregar, en tanto la racionalidad económica sigue siendo la premisa que se debe cumplir.

Un Trabajador Social en Chile, hoy por hoy, cae en lo que se ha denominado “management” , es decir un gerente, administrador o gestionador, que despliega su accionar especialmente en el campo de la administración. El resultado de estas singularidades radica en que, finalmente, ejecutar los proyectos en los tiempos previstos, a bajo costo y salir “airosos” de las fiscalizaciones, es más importante que resolver los problemas que dan lugar a la intervención.




La diferencia sustancial entre Servicios Sociales y Sistema del Trabajo Social es:

v     Los servicios sociales precisan para su organización, dirección y administración, de la categorización y delimitación de las necesidades de los sujetos potenciales y reales, y  de preestablecer las respuestas para cada categoría o clase de necesidad. Desarrolla programas y/o proyectos que a su vez se mantienen dentro de los limites y necesidades de la propia organización.

v     El Trabajo social, en cambio,  entiende las necesidades como históricas, colectivas e individuales, únicas, y de cada quien y en directa relación con la capacidad de reconocerlas y nombrarlas por parte de quienes las padecen.

A modo de conclusión,  los trabajadores sociales no deberían trabajar con necesidades preestablecidas, sino que, a contrario sensu, su accionar, dentro de un paradigma sistémico, holístico e innovador debe orientarse a  procurar que tales necesidades sean nombradas y analizadas por los propios sujetos, potenciando nuevas formas de encararlas y satisfacerlas.

A todas luces, esto resulta inviable  en este nuevo orden: el modelo neoliberal.
v    

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Godoy, Hernán. (1971), Estructura social de Chile, Santiago. Editorial Universitaria.

Lucita, EApuntes sobre la precarización del trabajo y de la vida. En http://www.aporrealos.org/trabajadores

Meller, P. (2000) . El Modelo Económico y la Cuestión Social. Serie Estudios Socio/Económicos Nº 1. Santiago. Universidad de Chile.

Procacci, G. (1999).  Ciudadanos Pobres. La ciudadanía social y la crisis de los Estados de Bienestar, en García, Soledad y Lukes, Steven, Ciudadanía: justicia social, identidad y participación. Madrid. Siglo XXI

Santa Cruz, Lucía. (1999), Reflexiones en torno a la desigualdad en Chile, en revista Perspectivas, vol. 2. Santiago. Universidad de Chile.

Servicio Nacional de la Mujer (1998). Hombres y mujeres pobres en Chile. Desigualdades en cifras. Santiago. Mercado Negro.


[1] Para mayor detalle de esta tipificación, ver Patricio Meller, “El modelo económico y la cuestión social”

[2] Estas son entidades de derecho privado creadas para descentralizar la administración de los recursos asignados por el Estado a cada comuna, bajo las directrices emanadas del gobierno central.


domingo, 18 de marzo de 2012

“Factores socioculturales y consumo de cigarrillo en jóvenes nativos de la provincia de Jujuy


“Factores socioculturales y consumo de cigarrillo en jóvenes
nativos de la provincia de Jujuy

Autores:E. Alderete. I. Bejarano. L. Fernandez. C. Requelme
Expositores: Lirompeya Fernandez, Carolina Requelme.-


Resumen técnico

El uso prolongado del tabaco es la principal causa de muerte a nivel mundial, la tasa de mortalidad actualmente alcanza los 5 millones de personas con proyecciones de 10 millones de muertes para el año 2020. De acuerdo a encuestas realizadas en 1999 en la ciudad de San Salvador de Jujuy entre jóvenes de 11 a 15 años de edad, el 23% había fumado durante el año anterior a la encuesta. Un aspecto que ha despertado interés es el referido al rol que en poblaciones étnicas juegan factores culturales, como la autoidentificación étnica, las creencias, normas y valores, y la transformación de éstos en procesos de aculturación, en relación al hábito de fumar. El objetivo del presente proyecto es el de contribuir al conocimiento sobre factores socio-culturales de riesgo para el consumo de cigarrillos en jóvenes de la provincia de Jujuy que se auto-identifican como nativos. A partir de dos fuentes de datos secundarios se analizarán 23 entrevistas cualitativas y una base de datos estadísticos. Los registros cualitativos corresponden a entrevistas realizadas durante el período 2002-2003 a jóvenes identificados como quechuas. Los datos cuantitativos proceden de una encuesta realizada a 1.417 jóvenes de 13 a 15 años de la provincia de Jujuy en el año 2004. Para el análisis cualitativo se aplicará el análisis de resúmenes etnográficos y análisis de contenido con apoyo del programa computarizado NUD*IST. En el análisis cuantitativo se utilizará el programa computarizado SPSS. La asociación entre las variables de exposición (aculturación, discriminación) y la variable resultado expresada en forma dicotómica (fumador/no fumador) se examinará mediante la construcción de modelos de regresión logística multivariados, controlando por variables intervinientes (sexo, edad, condición socioeconómica).


Palabras claves

Tabaquismo – Factores socio culturales – Jóvenes nativos – Provincia de Jujuy

Descripción Técnica

Denominación del Proyecto:

“Factores socioculturales y consumo de cigarrillo en jóvenes
nativos de la provincia de Jujuy”


1.4. Descripción del Proyecto

4.1. Estado actual del conocimiento sobre el tema

            Los problemas relacionados con las conductas de salud que frecuentemente se evidencian en la adolescencia han dado lugar al desarrollo de modelos explicativos conceptuales como el de Flay (1985) que describe los estadios en el consumo de cigarrillos. Mientras que la mayoría de los adolescentes reporta haber probado cigarrillos alguna vez, solo un treinta por ciento fuma con regularidad. Este hecho sugiere que en el establecimiento de la conducta del fumador se pone de manifiesto un complejo proceso de modelación de comportamiento. Flay sugiere que existen cinco periodos consecutivos en la adquisición de la conducta del fumador: preparación, iniciación, experimentación, consumo regular y dependencia de nicotina y adicción. La fase preparatoria involucra la formación de creencias, conocimientos, y expectativas sobre el fumar. La iniciación se caracteriza por probar cigarrillos una o dos veces. La experimentación involucra el uso irregular por un periodo de tiempo extenso. Las respuestas fisiológicas y el refuerzo social influyen en el proceso por el cual un experimentador se convierte en un fumador. La fase final se caracterizar por la dependencia psicológica y fisiológica.

            Entre los factores que influyen sobre cada periodo de la trayectoria del fumador se encuentran diversos factores personales, interpersonales y sociales. Un aspecto que ha despertado interés es el referido al rol que en poblaciones étnicas juegan los factores culturales como la identificación étnica, las creencias, normas y valores, y la transformación de éstos en procesos de aculturación.

Identificación étnica

La identificación étnica que adquiere relevancia durante la adolescencia es un subcomponente del proceso de formación de la identidad adulta. Erickson (1968) describe la formación de la identidad como una de los procesos más significativos que ocurren en la adolescencia. El desarrollo de sentimientos claros y fuertes sobre la identidad culmina cuando se consolida una elección sobre la propia identidad. Erikson define al término identidad como un sentido de integridad que proviene del pasado pero que incluye objetivos y visión de futuro mientras que Waterman (1984) define a la identidad como el “poseer una auto definición claramente delineada, que incluye objetivos, valores y creencias con los cuales la persona está inequívocamente comprometida, estos compromisos se desarrollan a través del tiempo y se concretan porque se evalúa que los objetivos, valores y creencias elegidos son suficientemente significativos como para dar dirección, propósito y sentido a la vida”.

La identidad étnica es un componente del desarrollo de la identidad del individuo que involucra relaciones con los valores y creencias e incluye una conexión con el pasado y el futuro de la persona; es una parte del sentido de integridad con respecto a quiénes somos y conecta a la persona con un grupo de individuos. Identidad étnica y aculturación son conceptos relacionados, pero no en una forma lineal. Es importante dilucidar cómo los aspectos conductuales del comportamiento individual, tales como el fumar, varían de acuerdo a diferencias en los sentimientos de afiliación o pertenencia a un grupo étnico.

Aculturación

Aculturación es el proceso de aprendizaje de valores, creencias, normas y tradiciones de una cultura distinta a la propia (Berry y Annis 1974, Berry 1994). Es un proceso que permite a los individuos realizar elecciones y aprender nuevas formas de comprender el mundo, ya sea mantenido los significados y creencias originales (biculturalismo), o modificando la perspectiva original para lograr una mayor compenetración con una nueva cultura (asimilación).

En sociedades multiculturales este proceso se desarrolla entre los inmigrantes que aprenden las pautas de la cultura receptora, y también entre individuos de distintos grupos étnicos de los países en cuestión. Se ha demostrado que los comportamientos de salud y las tasas de enfermedades de los inmigrantes o miembros de culturas que se insertan en la cultura de la sociedad receptora o dominante, tienden con el tiempo a equipararse con las de la cultura receptora al avanzar el proceso de aculturación (Marmot y Syme 1976, Hazuda et al., 1988).

Se ha postulado que para la mayoría de las poblaciones étnicas y migratorias la aculturación involucra la adaptación de una cultura original propia que provee controles y normas de comportamientos, a la cultura occidental y globalizadora, que pone menos restricción en ciertos comportamientos. La incorporación de valores de la cultura receptora puede resultar en disfuncionalidad y desinhibición del comportamiento. Rogler et al. (1991) han publicado una revisión crítica de las teorías de aculturación dentro del contexto de la migración y la salud mental, sugiriendo que la relación entre aculturación y el estrés psicológico que esta puede producir, pueden ser positiva, negativa o curvilínea. 

Estrés por aculturación

En la bibliografía se hace una distinción entre la aculturación como cambio cultural y el estrés causado por la aculturación. Este último término se refiere a los procesos afectivos relacionadas con la aculturación que resulta por factores como problemas del lenguaje, discriminación, e incompatibilidades culturales. La premisa conceptual de esta teoría se basa en la presunción de que los resultados o comportamientos negativos surgen cuando el estrés involucrado excede los recursos de adaptación de los individuos.  La aculturación puede presentarse como un proceso estresante particularmente entre personas de condición socioeconómica baja que experimentan contradicciones entre valores y expectativas de distintas culturas (Berry y Annis 1974, Berry 1994).

Discriminación

Entre los factores que contribuyen al estrés por aculturación se destaca la discriminación. Se considera a la discriminación como el comportamiento negativo con respecto a los miembros de un grupo diferente, hacia el cual se tienen prejuicios y estereotipos determinados. La Organización de las Naciones Unidas define a la discriminación como la actitud de negar a individuos o grupos una igualdad en el trato que ellos desearían disfrutar; por ejemplo, cuando se niega a los miembros de un determinado grupo el derecho de integrarse a un barrio, ciudad, trabajo, escuela o país o de conservar sus tradiciones religiosas y culturales.
Evidencia de la relación entre cambio cultural y salud

Estudios de investigación realizados en población hispana de Estados Unidos han demostrado una relación entre la conducta del fumador y experiencias estresantes como el estrés por aculturación (Serxner et al., 1991; Pomerleau y Pomerleau 1990; Palinkas 1993; Vega Gil y Zimmerman (1993). Esta asociación estaría vinculada a la adopción de formas de vida y comportamiento de la cultura receptora. Otros estudios han encontrado una asociación entre la aculturación y el consumo de cigarrillos entre mujeres Latinas, pero no en hombres (Haynes et al., 1989; Marin Perez-Stable 1989; Coreil Ray y Markides 1991) indicando que los efectos de la aculturación pueden ser diferentes según el género. Para las mujeres Latinas, el fumar simboliza la adquisición de un mayor estatus e igualdad social asociada a nuevos roles de género y nuevas posibilidades de empleo (Marin Pérez-Stable, 1989; Hazuda et. al., 1988).

Vega y Amaro (1994) llevaron a cabo una revisión del conocimiento actual sobre salud y la aculturación entre los Latinos que viven en Estados Unidos.  El estudio puso en evidencia el deterioro de los comportamientos de salud y el status de la salud de los inmigrantes Latinos, a medida que se prolonga el tiempo de estadía en los Estados Unidos y en las siguientes generaciones.  Se mostró cómo una cantidad de condiciones referidas a la salud se deterioraban a medida que aumentaban los niveles de aculturación.  Estas condiciones incluyen: índices de mortalidad infantil (Becerra et al., 1991), bajo peso al nacer (Becerra et al., 1991; Guendelman et al., 1990; Mendoza et al., 1991), índices de cáncer (Elder et al., 1991; Poldenak, 1992; Wolfgang  et al., 1982), alta presión sanguínea (Espino et al., 1990), embarazo de adolescentes (Ventura et al., 1985). Los comportamientos de riesgo que aumentan con la aculturación incluyen:  menor consumo de fibra (Elder et al., 1991), menor lactancia materna (Counc. Sci., 1991), mayor uso de cigarrillos (Haynes et al., 1990), mayor consumo de alcohol, especialmente en mujeres jóvenes (Caetano, 19897; Gilbert, 1989; Markides et al., 1985; Marks et al., 1990; Neff, 1986), conducir bajo los efectos del alcohol (Cherpitel, 1992), y mayor uso de drogas ilícitas (Amaro et al., 1980; Natl. Inst. Drug Abuse, 1986; Page1980; Perez et al., 1980; Rogler et al., 1991; Scopetta, 1977).


4.2. Justificación del Proyecto

El uso prolongado del tabaco es la principal causa de muerte a nivel mundial, produciendo enfermedades respiratorias y cardiovasculares, y distintos tipos de cáncer, tanto de órganos que están en contacto directo con el humo como de tejidos que no lo están, tales como el páncreas, el tracto urinario, riñones, estómago y tejido hemopoyético.

La tasa mundial de mortalidad actualmente alcanza los 5 millones de personas con proyecciones de 10 millones de muertes para el año 2020. Los países de América Latina están en las etapas iniciales en cuanto a patrones de consumo de tabaco. Es decir que aún no se ha alcanzado el pico de la epidemia (Peto Lopez y Borehman 1994). Otra consideración a tener en cuenta es que el patrón de la epidemia está aún menos avanzado entre las mujeres debido a que éstas comenzaron a fumar en forma masiva más recientemente que los hombres. Las mujeres son afectadas en forma similar a los hombres en cuanto a cáncer y problemas cardiovasculares y respiratorios pero además sufren otros problemas de salud atribuibles al tabaquismo relacionados con el embarazo y el uso de contraceptivos orales (OMS 1993).

El tabaco y los jóvenes

            En los países más ricos el número de niños y jóvenes que diariamente se inician en el consumo de cigarrillos es de entre 13.000 y 14.000, mientras que en los países de ingresos medios y bajos este número es mucho mayor, entre 68.000 y 84.000. La alta prevalencia del tabaquismo en los jóvenes implica una vida de adicción para un gran número de personas, de las cuales la mitad morirá prematuramente por causas relacionadas al tabaquismo. Datos de la Encuesta Global de Jóvenes y Tabaco, de la Organización Mundial de la Salud, muestran que el 20% de jóvenes en edad escolar en los países en desarrollo fuman regularmente. El 70% de los jóvenes de 13 a 15 años de edad en un grupo de 12 países en desarrollo admitió haber fumado alguna vez, y cerca del 25% de los fumadores habían comenzado antes de los 10 años de edad (Warren, 2000). Además, casi la mitad de los niños estaban expuestos al tabaco ambiental en sus hogares.

De acuerdo a encuestas realizadas en 1999 en la ciudad de San Salvador de Jujuy entre jóvenes de 11 a 15 años de edad, entre el 23% y el 13% había fumado durante el año anterior a la encuesta. Otra encuesta mostró que solo el 19% de jóvenes de entre 17 y 23 años de edad no habían probado cigarrillos, mientras que entre los fumadores el 7% ya fumaba a los 12 años de edad, el 57% a los 15 años y el 87.5% a los 17 años.

El comportamiento con respecto al tabaquismo y los valores y creencias que influyen sobre este comportamiento se adquieren durante la niñez y la adolescencia en relación a factores individuales, culturales, y del núcleo familiar y social. Con este estudio se espera contribuir al conocimiento sobre factores socioculturales de riesgo para el consumo de cigarrillos en adolescentes.




4.3. Objetivos Generales y Particulares

Objetivo general

Contribuir al conocimiento sobre los factores socio-culturales de riesgo para el consumo de cigarrillos en jóvenes de la provincia de Jujuy que se auto-identifican como nativos.

Objetivos particulares

Analizar los testimonios de jóvenes sobre su experiencia con el consumo de cigarrillos desde distintos contextos individuales, familiares y sociales.

Examinar mediante modelos estadísticos la asociación entre el consumo de cigarrillo y los niveles de aculturación y experiencia de discriminación, controlando por factores sociodemográficos.

Difundir los resultados enmarcados en el contexto de teorías sociales y la evidencia científica existente


4.4. Metodología

Características del área de estudio

La provincia de Jujuy constituye una unidad geográfica y cultural con las regiones andinas de Bolivia, Perú y Chile.  La mayoría de la población son personas indígenas que comparten las características culturales generales de la tradición Quechua-Aymara (Imbelloni, 1934).

Originalmente, a pesar de tener características comunes generales, existieron una diversidad de enclaves culturales localizadas. Hoy en día, la gente andina de Jujuy es denominada generalmente como Kollas. Las personas andinas son los contribuyentes demográficos predominantes en las planicies de altura (Puna) y en los valles montañosos (Quebrada) de la provincia. En las tierras bajas hay una mayor contribución demográfica de gente no indígena. 

En cuanto a la composición étnica de la provincia de Jujuy la contribución de Caucásicos, Europeos y Orientales, es predominante la contribución de los nativos del área, ellos, según Imbelloni (1934), pertenecían al grupo de los andinos. La proporción de población indígena por regiones es mayor en la Puna y en la Quebrada de Humahuaca. Los estudios con marcadores moleculares (Dugoujon et al., 1989; Marcelino et al., 1985; Mascitti et al. 1989) indican un menor grado de miscegenación entre estas poblaciones a mayores alturas sobre el nivel del mar. La región del Ramal o de tierras bajas, además, se caracteriza por una contribución étnica Guaraní.

Las estimaciones de la población indígena de Argentina como un todo data cuando mucho de 1987, y van de 350.000 a más de 400.000 mientras que las estimaciones de la población Kolla de la provincia data de 1980 y tiene un rango que va de 180.000 a 275.000 personas. Esto representa alrededor del 54% de la población de la provincia y alrededor del 70% del total de la población indígena en el país (Banco Mundial, 1994; Martinez Sarasola, 1992).

Tipo de estudio

El estudio consiste en análisis secundario de 23 entrevistas cualitativas y base de datos estadísticos. Las 23 entrevistas cualitativas corresponden a jóvenes de familias en las que se habla idioma Quechua, realizadas en el contexto de actividades de extensión de la cátedra de Investigación Social de la FHYCS/UNJU durante el período 2002-2003; y con la base de datos de una encuesta realizada en el año 2004 a una muestra representativa (N=3,703) de jóvenes escolarizados de entre 13 y 15 años de la provincia de Jujuy en el contexto de las actividades de investigación de SEDRONAR.

Entrevistas cualitativas

Las entrevistas cualitativas se realizaron a una muestra teórica buscando igualdad en la representación de genero y participación de jóvenes de las distintas zonas geográficas de la provincia de Jujuy (Capital, Ramal, Quebrada y Puna). Las entrevistas se registraron en cinta magnetofónica y tuvieron una duración de entre 1 hora y 1 hora y media.

El desarrollo de las mismas estuvo enmarcado por una guía que definía una serie de temas a ser abordado con los entrevistados. Si bien el eje de las entrevistas estaba constituido por indagaciones acerca de la experiencia, percepciones, creencias y actitudes con respecto al consumo de cigarrillos, se exploraron las vivencias personales y contexto de vida de cada uno de los entrevistados.

Se recabo información: 1) a nivel individual incluyendo creencias, normas sociales, actitudes, factores culturales y psicosociales, 2) a nivel interpersonal, incluyendo la relación del joven con los padres, familia y maestros, 3) a nivel de organización social, enfocándose en la escuela como institución, 4) a nivel comunitario, incluyendo las condiciones y procesos socioeconómicos y culturales de la comunidad, 5) a nivel de políticas públicas, incluyendo disposiciones legales como el control del consumo en lugares públicos, prohibición de venta a menores de edad, impuestos a la venta.

Encuesta

Para desarrollar los ítems del cuestionario se realizó un estudio cualitativo previo con jóvenes de las distintas regiones de la provincia de Jujuy, aplicando entrevistas y grupos focales para indagar los significados y prácticas relacionadas al tabaquismo desde la perspectiva de estos actores sociales. Por otro lado, se revisaron cuestionarios existentes, incluyendo el Global Youth Survey (GYTS) de la Organización Mundial de la Salud, el Nacional Health Interview Survey on Teenage Attitudes and prácticas Massey et al., 1989 y el Nacional Institute on Drug Abuse Household Survey (US DHHS,1988).

Se realizaron pruebas piloto del cuestionario con la población del estudio para evaluar la adecuación de palabras y frases, nivel de comprensión de los encuestados, dificultades con la estructura del cuestionario y tiempo de administración. El cuestionario se reformuló de acuerdo a los resultados de las pruebas piloto.

En su versión final el cuestionario fue aplicado en forma autoadministrada con una duración de entre 45 minutos y una hora, mediante un protocolo estandardizado. Con la información consignada en los cuestionarios se realizó la carga y re-carga de datos con comparación para detección de errores, utilizando un programa con pantalla interactiva con rangos de valores aceptables y saltos automáticos de preguntas.

El cuestionario incluye variables sociodemográficas, edad de inicio, frecuencia y contexto de consumo de cigarrillos, edad de inicio y frecuencia de consumo de alcohol, desempeño escolar, síntomas de problemas de salud mental, auto-identificación étnica, prácticas culturales, discriminación. El consumo de cigarrillos se mide con una serie de preguntas que permiten clasificar a no fumadores, experimentadores, fumadores establecidos y ex fumadores.
Las variables sociodemográficas incluyen edad, sexo, lugar de nacimiento, lugar y zona de residencia y ocupación del entrevistado, tipo y número de  integrantes del grupo familiar, nivel de educación y ocupación del tutor. Para determinar la auto-identificación étnica se aplicaron preguntas que permitían a los encuestados identificar el origen étnico de la familia según fueran aborigen, originario o nativo de América; europeo; mezcla de europeo y aborigen; otro), además de poder seleccionar la pertenencia familiar a algún grupo étnico en particular, Kolla, Aymara, Quechua, otro.          
También se preguntó sobre el uso en la familia de idioma aborigen. Para evaluar las prácticas culturales se aplicaron preguntas sobre la apreciación de comidas (mazamorra, mote, anchi), la práctica de celebraciones (pachamama), la práctica con instrumentos musicales (charango, sikus) y artesanías (cerámica, telar, tallado). Para evaluar la experiencia sobre discriminación se aplicaron preguntas sobre haber escuchado o haber sido objeto de apelaciones con connotaciones negativas relacionadas al ser aborigen, y apreciación sobre el impacto de estas experiencias a nivel personal.

Plan de análisis

Entrevistas cualitativas

En el análisis cualitativo se integraran aproximaciones de examen cualitativo de datos para producir una comprensión contextual izada de temas y contenidos (Coffey y Atkinson 1996; Goetz y LeCompte 1984; Miles y Huberman 1984). Se aplicara el análisis a partir de resúmenes etnográficos y análisis de contenido. La aproximación etnográfica utiliza las citas directas mientras que el análisis de contenido se basa en la operacionalización de un sistema de codificación de los datos.

Ambos procesos buscan descubrir y comprender temas contenidos en los datos. Los datos se examinaran línea por línea; se codificaran párrafos de acuerdo a temas emergentes, y se compararan párrafos con temas similares. EL análisis se realizara con el apoyo del programa computarizado NUD*IST. Se desarrollaran codificaciones y se refinaran las mismas durante el periodo de análisis inicial. Esto permitirá la identificación de temas compartidos entre las distintas narrativas. Primero, el texto se leerá y se crearan categorías con los distintos dominios de interés. Estas categorías se ingresaran con el programa NUD*IST. Luego se agrupan los segmentos de texto que se refieren a un mismo tema. Estos segmentos de texto se vuelven a leer y se desarrollan códigos mas refinados. Esos nuevos códigos se ingresan también al programa NUD*IST y se agrupan los segmentos de texto correspondientes. La definición de códigos y sus interconexiones se basan de distintas fuentes a) conocimiento general y experiencia del mundo social y cultural en el que los entrevistados están insertos, b) ideas y resultados de la literatura científica, c) revisión de marcos teóricos (Coffey Atkinson, 1996; Kvale, 1996).

El análisis consistirá en un proceso reiterativo de lectura y re lectura del texto para producir sucesiones de ideas cada vez más refinadas y abstractas sobre los dominios de interés (Miles y Huberman, 1984; Kvale, 1996). Esto permitirá el desarrollo de una comprensión de los temas alrededor de las cuales los jóvenes organizan su sistema de ideas, creencias y actitudes.

El análisis se enfocara en la producción de dos manuscritos para publicación en revistas científicas.

Manuscrito I

Uso contemporáneo ritual y social del tabaco en los jóvenes: implicaciones para intervenciones preventivas

El tabaco se origino en los Andes centrales desde donde su cultivo se extendió al resto de América. El uso de tabaco, como numerosas plantas psicotrópicas estaba regido por fuertes restricciones y normas sociales. Con la colonización del continente, el tabaco se convierte inmediatamente en producto comercial. Desde el siglo 15th comienza a difundirse su uso a nivel mundial mediante diversas estrategias de mercado. A partir del siglo XIX, la producción mecanizada y masiva de cigarrillos facilito el consumo también masivo. EL fumar se convirtió en una practica no solamente socialmente aceptable, sino deseable y signo de estatus social, acompañante de la vida diaria,  rompiendo drásticamente con las normas ancestrales de uso ceremonial y curativo.

Sin embargo el uso del tabaco en curaciones y ceremonias tradicionales persiste en los Andes. En este manuscrito exploraremos a través de las narrativas de jóvenes y shamanes, los significados y propiedades atribuidas al tabaco como medio de relación con el mundo espiritual.

Exploraremos los conocimientos y prácticas de jóvenes participantes de ceremonias y curaciones. Examinaremos sus relatos sobre la naturaleza y forma de las normas y reglas sociales para el uso del tabaco en contextos rituales y los compararemos con sus relatos sobre el consumo del cigarrillo en contextos de sociabilizacion diaria. Estos relatos se complementaran con relatos de yatiris sobre el uso contemporáneo en curaciones y ceremonias. En base al análisis se elaborara sobre aplicaciones potenciales de los resultados en intervenciones de salud pública para la prevención del tabaquismo.

Manuscrito II

Las emociones negativas y su relación con el tabaquismo

Las emociones negativas son emociones y sentimientos caracterizados por una experiencia afectiva negativa y por alta actividad fisiológica. Las emociones negativas como la ansiedad, la depresión o el enojo pueden resultar de exposición a situaciones estresantes y pueden producir enfermedad como alteraciones del sistema inmunológico, o pueden facilitar la adquisición de comportamientos de riesgo. Exploraremos el rol de la ansiedad, la depresión y el enojo en la iniciación y mantenimiento del consumo de cigarrillos en los jóvenes participantes en este estudio.

Se busca con esta aproximación, comprender las experiencias de vida de los jóvenes y en particular cuales son las situaciones que pueden desencadenar emociones negativas. Los jóvenes en el área d estudio presenta una diversidad de factores de riesgo como una baja condición socioeconómica, inseguridad, falta de apoyo familiar, que pueden potencialmente desencadenar emociones negativas. Además, no existen recursos a nivel comunitario para brindar apoyo social a jóvenes en situaciones de riesgo.

Encuesta
           
Se trabajará con 1.417 participantes que se auto-identificaron como pertenecientes a familias Kolla, Aymara o Quechua, definiendo así una muestra de encuestados auto-identificados con culturas andinas. Para el análisis estadístico se utilizará el programa computarizado SPSS 10.0. Las características de la muestra se describirán mediante cálculo de frecuencias y porcentajes de variables categóricas y de los promedios, rangos y desviaciones estándar de las variables discretas o continuas.

Se aplicará una categorización de las variables cuantitativas para construir tablas de dos entradas de las variables por sexo y por conducta de fumador. Se aplicará la prueba de Chi cuadrado para examinar la asociación entre variables. La asociación entre las variables de exposición (aculturación, discriminación) y la variable resultado expresada en forma dicotómica (fumador/no fumador) se examinará mediante la construcción de modelos de regresión logística multivariados, controlando por variables intervinientes (sexo, edad, condición socioeconómica). Para estos modelos se calcularán los OR e intervalos de confidencia del 95% (Hosmer, 2000).  

La escala de aculturación aplicada consiste de 10 ítems y la de discriminación de 4 ítems. Se aplicará una prueba de análisis factorial a los ítems de cada escala para identificar las dimensiones y seleccionar ítems.  La consistencia interna es un indicador de la concordancia de distintos  ítems para medir un mismo concepto. Si bien se pueden utilizar ítems o preguntas individuales, la utilización de varios ítems o preguntas para medir un mismo concepto incrementa la riqueza y reproducibilidad de la medida. Para evaluar la consistencia interna de estas escalas se computará el coeficiente alfa de Cronbach.  Con los ítems seleccionados se calcularán valores de la escala con la sumatoria de los valores de cada ítem. Se categorizarán los valores de las escalas en forma dicotómica (alto y bajo).    


4.5. Plan de Actividades

Año I. Análisis cualitativo

Mes 1 y 2

Discusión grupal de marcos conceptuales y examinación crítica de la evidencia científica sobre la temática cualitativa. Organización de la capacitación en uso del programa NUD*IST.

Mes 3 y 4

Capacitación en el uso del programa NUD*IST. Formato de entrevistas, encabezados, ingreso a la base de datos. Nodos. Codificación.

Mes 5 y 6

Manuscrito I. Codificación y análisis de datos. Revisión bibliográfica.

Mes 7 y 8

Manuscrito II. Codificación y análisis de datos. Revisión bibliográfica.

Mes 9, 10 y 11

Redacción de los manuscritos en formato para publicación: metodología, introducción, resultados, análisis, conclusiones.

Mes 12

Difusión

Año II. Análisis cuantitativo

Mes 1 y 2

Discusión grupal de marcos conceptuales y examinación crítica de la evidencia científica sobre la temática. Organización de la capacitación en uso del programa SPSS.

Mes 3 y 4

Capacitación en el uso del programa de análisis estadísticos SPSS. Definición conceptual de variables y creación de nuevas variables.

Mes 5 y 6

Análisis univariado, bivariado y análisis de escalas. Análisis descriptivo. Análisis de escalas.

Mes 7 y 8

Capacitación en el uso del programa de análisis estadísticos SPSS, análisis multivariado. Desarrollo y prueba de modelos de regresión logística multivariados.

Mes 9, 10 y 11

Actualización de la revisión bibliográfica. Descripción y análisis de resultados.

Mes 12

Difusión


4.6. Transferencia

a.- Avance del conocimiento científico en el área

El estudio contribuirá al conocimiento sobre el rol de factores culturales en sobre las conductas de salud en una población en con fuerte contribución demográfica de poblaciones indígenas. El estudio es innovativo en cuanto al desarrollo y prueba de preguntas para permitir la auto-identificación étnica en cuestionarios asociados a investigaciones socioculturales.

La evaluación de la aplicación de escalas de aculturación y discriminación en cuestionarios también constituye un aporte innovador. Los resultados constituirán un aporte significativo a la escasa información existente para la región latinoamericana sobre evaluaciones cuantitativas de la asociación entre conductas y problemas de salud con cambios y adaptación cultural.

El estudio constituye, además, una herramienta importante para abordar un aspecto de la formación de recursos humanos que no alcanza a ser suficientemente desarrollada a través de los planes de estudios de grado: el análisis de datos.

b.- Contribución al desarrollo socio económico cultural de la región y del país

En Argentina. los costos en servicios de salud por atención de enfermedades relacionadas con el tabaquismo alcanza los 4.400 millones de pesos. El conocimiento sobre factores de riesgo y factores protectores en la iniciación y establecimiento de la conducta de fumador en adolescentes contribuirá al desarrollo de programas preventivos basados en evidencia y de mayor eficacia.




c.- Transferencia de los resultados

La difusión de resultados se realizará en distintos niveles; difusión a través de medios de comunicación masiva mediante la elaboración de mensajes y datos apropiados a la audiencia (Diario Pregón, Diario El Tribuno, Canal 2 de TV, radio); inclusión de la información en talleres educativos dirigidos a educandos y educadores de escuelas de nivel medio (entre otras, escuela Jean Piaget, Comercio N 3, Centro Polivalente de Arte) en colaboración con ONG (Fundación Aves, Fundación PROA); difusión en el ámbito legislativo de manera de informar la elaboración de políticas públicas (Comisión de Asuntos Sociales y Comisión de Salud de la legislatura de la provincia); difusión en instituciones gubernamentales con incumbencia específica sobre el tema de la prevención de adicciones (Secretaría de Salud, Secretaría de Prevención y Lucha contra el Narcotráfico y las Adicciones, Hospital San Roque); publicación en una revista científica; difusión en congresos científicos.

Convenios: Secretaría de Salud, Secretaría de Prevención y Lucha contra el Narcotráfico y las Adicciones, Hospital San Roque.

Cartas compromiso: Fundación AVES, Fundación PROA, Asociación de Medicina Respiratoria.
  

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